Yeimis marcela
buenas tardes! 1. yo diría que el sarampión. Es extremadamente contagioso y, aunque parece algo del pasado, los brotes pueden ser muy peligrosos si no hay una prevención adecuada. Lo preocupante es que se puede complicar rápido con neumonía o problemas graves si el niño no está protegido. 2.La vacuna es el escudo principal. No solo hace que haya muchísimos menos casos, sino que, si un niño llega a contagiarse, los síntomas son mucho más leves. Básicamente, evita que una enfermedad común se convierta en una emergencia hospitalaria. 3.Para los más pequeñitos, lo más práctico es el lavado de manos constante de los adultos, evitar lugares muy encerrados o con mucha gente en época de virus, y asegurar que todas las personas que cuidan al bebé tengan sus vacunas al día. 4. Es vital porque en los niños todo pasa muy rápido. Un rotavirus puede deshidratarlos en horas o una bronquiolitis puede dificultarles la respiración de un momento a otro. Detectarlo a tiempo permite actuar antes de que el niño necesite cuidados intensivos.
